sábado, 11 de febrero de 2017

Un café - capitulo tres

- Pensé que iba ser como antes cuando a veces te pasaba la voz, pero no escuchabas. hoy tuve suerte. -añade un poco seria.
-mucha suerte- sonrió.

Parece que el tiempo cambia repentinamente y aparece un brillo solar. típico clima de la ciudad.
- entonces comencemos de nuevo - añado- …hola, hace mucho que no te veo- trato de sonreír.
-hola angelito, has cambiado nada. - sonríe ella.
-han pasado 12 meses, sin embargo, tu si has cambiado mucho, apenas te reconozco, … creo que las mujeres acostumbran cambiar mucho- menciono con sarcasmo.

- lo dices por mí, o por las mujeres que has conocido? - ríe de pronto.

"No supe nada de ti, después que extrañamente me bloqueaste de la red social, no solo eso... me bloqueaste de tu vida, eso fue un cambio repentino…"
-hey! ¡angel!  - julie exclama al verme pensativo.

la miro a los ojos tratando de volver a la realidad.
-era una broma- añade ella.
sonrio.
-no te preocupes, estaba pensando en que me olvidé de pagar la renta del mes pero recordé que aún no vencía la fecha- miento.

Regresamos a la cafetería.

-¿qué vas a pedir? -pregunto a julie
-lo prometido, un capuchino – contesta
Pido dos capuchinos y nos acercamos a una mesa.
Son pocas las veces que tomo capuchino, me gusta mucho, tanto; pero no hay oportunidad de probarla por el día que va demasiado rápido por las actividades fuera de casa.

Miro la espuma del capuchino por efecto de la leche montada con el vapor para darle esa apariencia.
Sin embargo, esta vez no estoy solo, julie está ahí. Ha pasado mucho tiempo de que no hablábamos, siempre me molestaba con su amiga, y no podría mentir, me gustaba que lo hiciera, pero llego un tiempo cuando dejo de hacerlo, porque yo se lo pedí, quizás porque la tercera persona, lo quiso así.

- ¿cuál es el motivo de tu intento de verme? - trato de bromear como antes, sin embargo, tengo algo de interés en la respuesta que dará.
- me gustaría saber cómo vas?- responde ella.
- tengo un buen empleo como practicante de contabilidad y, por ende, no me quejo del lugar que estoy rentando. - respondo un poco desanimado.
- ¿y alguna chica? - añade ella como siempre con sus comentarios amoríos.
- bueno, estoy saliendo con una chica que conocí en una conferencia.

La noto no tan feliz con mi respuesta. julie respira profundamente antes de volver a mencionar algo.

- no tienes ese brillo en los ojos como aquella vez cuando mencionabas a alguien que te gusta- añade.

rio.

-ese brillo del cual hablas no existe. - respondo con una sonrisa
- eso es lo que quieres creer- responde ella un poco seria.
tomo un sorbo del café. dejo de sonreír.
-tienes razón. - termino respondiendo bajando la tasa hasta la mesa.

- entonces comencemos - exclama ella con mucha energía.
- ¿comencemos con qué? - respondo un poco asombrado con su ánimo.

- ¿quién sigue ahí, molestando tus pensamientos? - responde con una mirada directa a la altura de mi pecho.

tardó mucho en entender lo que trata de hacer, pero al final logró hacerlo.

- te refieres, a.... ¿amor? - respondo sabiendo la respuesta.
- me refiero a que dejes ir, lo que está ahí encerrado. o las que están? - responde.

Trato de ver su rostro sonriendo, pero no lo está. entonces supe que hablaba muy enserio.

vuelvo a tomar un sorbo del café. Ahora soy yo el quien respira profundamente y respondo.

-Fueron tres chicas, tres distintos tiempos, tres tipos de vida, tres tipos de ver la realidad, tres tipos de sociedad que me rodeaba. - respondo sin verla a los ojos.

- ¿cómo se llamaba? -  pregunta ella con mucha curiosidad.

-ella se llamaba, Alicia- respondo-  acostumbraba decirle, mi princesa.

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